Luces y sombras de la emigración III

Por: Soraya Carvajal B.

“Viajar es más que ver lo que hay para ver; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir, que continúa en nosotros de manera profunda y permanente”

Miriam Beard Vagts

Marina Segovia. Licenciada en Ciencias Políticas. Un año y medio viviendo en Perú.
Marina Segovia. Licenciada en Ciencias Políticas. Un año y medio viviendo en Perú.

¿Qué piensas del planteamiento de que los jóvenes españoles que están emigrando o saliendo del país, se van por deseos de aventura o ante la posibilidad de movilidad exterior?

Marina Segovia: Considero que es un pensamiento arcaico, y fuera de toda realidad, para no hacerse responsables de la situación a la que nos han enviado a muchos, al exilio, por las malas gestiones de terceros.

¿Cómo ha sido tu experiencia al vivir y trabajar en el exterior? ¿Cómo la evalúas tanto en lo personal como en lo laboral?

M.S. Vivir en el extranjero siempre es enriquecedor. Personalmente muy bien en los dos países en los que he estado (Inglaterra en 2009 y Perú ahora); en ambos países he viajado con mi pareja, y he conocido a gente estupenda. Siempre puede haber algún bache en el camino, pero también es enriquecedor.

Laboralmente, en Inglaterra trabajé como camarera, y resulta complicado encontrar un trabajo profesional, aunque me sirvió para mejorar mi nivel de inglés; y en Perú, ser mujer joven y con pareja, parece ser un impedimento, ya que consideran que puedes quedarte embarazada, y al no haber servicios de guardería popularizados como en Europa, se complica encontrar trabajo.

¿Está entre tus planes la perspectiva de regresar a España en un futuro cercano? ¿Ves posibilidades a corto o mediano plazo?

M.S. A corto plazo no me veo regresando a España, más que de vacaciones. Por lo que me comentan familiares y amigos, la situación cada vez va a peor, aunque en el extranjero lleguen noticias de que todo está mejorando, los españoles que estamos fuera, sabemos que no es así.

¿Cómo ves a tu país desde el exterior? ¿Qué imagen tienes ahora de España?

M.S. Siempre que uno está en el exterior idealiza de más su país. Cuando empiezo a ver España como un paraíso sobre la tierra, me doy cuenta de que lo estoy idealizando de más. España es un país bonito y con buena gente, pero aún tiene mucho que aprender, y mejorar.

¿Qué piensas del planteamiento de que la gente que emigra de España lo hace dando prioridad a solucionar un problema individual, en lugar de permanecer en el país y tratar de mejorar la situación?

M.S. Creo que precisamente, los que nos hemos ido, o la mayoría de nosotros, éramos de las personas más activas en manifestaciones y reclamaciones de injusticias que se han ido dando. Muchos de nosotros, aún en la distancia, seguimos luchando porque las cosas mejoren, pero no podemos quedarnos atrapados en un país que nos quiere tener siempre de rodillas. Aquellos que deciden quedarse a mejorar la situación, me parece estupendo, sobre todo, si realmente lo hacen, pero irse al extranjero a intentar sobrevivir, y luchar en la distancia, también es intentar mejorar la situación.

¿Qué has aprendido, qué te ha dejado a nivel personal tu experiencia viviendo en el exterior?

M.S. Vivir en el extranjero te permite tener otra perspectiva, conocer otros mundos, otras personas y otras culturas, y permite conseguir un mejor conocimiento del ser humano y de las diferencias culturales que pueden existir, a pesar de hablar el mismo idioma. Vivir fuera de «casa» siempre es positivo, incluso aunque a veces pienses que está todo mal.

¿De lo que has vivido y aprendido en el país donde ahora resides, qué crees que debería implementarse en España para que esta sociedad fuese a mejor?

M.S. En Perú me ha sorprendido lo predispuestos que están siempre a ayudar, aunque luego no siempre consigan hacerlo. Creo que es algo muy positivo, que todos los españoles deberíamos intentar hacer.

Luces y sombras de la emigración II

Quien está engreído en el dogma de que no hay sino solo una grandeza, que es la suya;

de que no hay sino una cultura, que es la suya;

de que no hay sino una civilización, que es la suya;

no pasa de ser el más limitado de los hombres,

impotente para ver lo que apunta más allá de sus fronteras”.

 Germán Arciniegas

Por: Soraya Carvajal B.

Débora Quiroga. Socióloga. Dos años viviendo en México.
Débora Quiroga. Socióloga. Dos años viviendo en México.

¿Qué piensas del planteamiento de que los jóvenes españoles que están emigrando, o saliendo del país, se van por deseos de aventura o ante la posibilidad de movilidad exterior?

Débora Quiroga: Mi caso es algo diferente porque fue una migración en 2 pasos: estudios en México, vuelta a Madrid y regreso a México por trabajo. Creo que se juntan ambas cosas, pero no en el sentido en el que piensas los políticos del PP. Lo que te mueve a cambiar de país es la falta de expectativas en España, pero eso va acompañado por cierta emoción, por comenzar en un país nuevo y ver qué puedes lograr. Es como pasar de un mundo con horizontes limitados a la amplitud de posibilidades.

¿Cómo ha sido tu experiencia al vivir y trabajar en el exterior? ¿Cómo la evalúas tanto en lo personal como en lo laboral?

D. Q. La experiencia ha sido positiva. En mi caso particular siento que he tenido mucha suerte porque ya me fui con trabajo por lo que no he sufrido miedo o incertidumbre respecto a lo que pasará conmigo. Creo que ha sido un reto de madurez, personal y profesional, porque te obliga a tomar decisiones importantes y adaptarte a circunstancias diferentes a las tuyas. Lo negativo que percibo es la sensación de vulnerabilidad; creas amistades pero no funcionan como las redes de apoyo que tienes en España. Además, hay que tener en cuenta que estoy en un país sin una buena sanidad o coberturas de ayuda en el caso de desempleo, etc, por lo que cualquier contratiempo se vuelve mucho más problemático

¿Está entre tus planes la perspectiva de regresar a España en un futuro cercano? ¿Ves posibilidades a corto o mediano plazo?

D. Q. Por el momento no veo a España como una posibilidad a la que regresar porque me parecería una involución; renunciar a la independencia, trabajo, dinero, cosas que ya tengo asentadas, por algo incierto. De hecho, si las cosas no me fueran bien en México creo que antes optaría por intentarlo en un tercer país.

A corto plazo regresaría por motivos familiares o si las circunstancias me obligaran a ello. De todas formas valoro la calidad de vida de España y allí tengo familia y amigos así que no sé si en el futuro sí me plantearía el regresar.

¿Cómo ves a tu país desde el exterior? ¿Qué imagen tienes ahora de España?

D. Q. Ahora sólo llega lo negativo: las noticias, los mensajes de los amigos diciendo que lo están pasando mal etc. La verdad es que cuando volví en Navidad no lo vi todo tan negro, pero desde luego no creo en absoluto que España esté en un proceso de recuperación.

¿Qué piensas del planteamiento de que la gente que emigra de España lo hace dando prioridad a solucionar un problema individual, en lugar de permanecer en el país y tratar de mejorar la situación?

D. Q. Quedarte en España es el permanecer estancado o sobrevivir. A mí el estar en España me suponía una falta total de expectativas personales y laborales. Aquí, en México, por lo menos siento que estoy creciendo profesionalmente, aprendiendo, creando curriculum, ampliando horizontes.

Los problemas de España son estructurales, por lo que creo que yo, como individuo, poco puedo hacer. Estoy a favor de la lucha civil y las manifestaciones, pero hasta que los que mandan en el país no se lo empiecen a tomar en serio y reflexionen sobre las consecuencias de las políticas y decisiones que están tomando poco se puede hacer, y mucho menos desde mi posición de mujer soltera treintañera sin trabajo y viviendo en casa de sus padres.

¿Qué has aprendido, qué te ha dejado a nivel personal tu experiencia viviendo en el exterior?

D. Q. Madurez e independencia, orgullo de poder hacer las cosas por mí misma, capacidad de adaptación.

¿De lo que has vivido y aprendido en el país donde ahora resides, qué crees que debería implementarse en España para que esta sociedad fuese a mejor?

D. Q. México no es un ejemplo a seguir, tiene muchos y muy graves problemas, pero sí hay que reconocer que valora más los estudios y capacidades que España. Allí veían mi curriculum con estudios de posgrado e idiomas y pensaban “esta chica será una gran teleoperadora”. En este aspecto es importante mencionar que no me refiero sólo al momento actual sino a los años previos a la crisis, cuando los licenciados sí tenían trabajo, pero en la mayoría los trabajos eran infra-cualificados. El problema no era tanto que no apreciaran el talento o la capacidad sino que se aprovechaban de él, contrataban a personas para puestos inferiores pero con la seguridad que por su formación iban a hacerlo mejor que los que deberían optar a ese perfil. Eso sí, cobrando lo mismo.

Luces y sombras de la emigración I

Por: Soraya Carvajal B.

Porque el extranjero no sólo es el otro, nosotros mismos lo fuimos o lo seremos,

ayer o mañana, al albur de un destino incierto:

cada uno de nosotros es un extranjero en potencia.

Por cómo percibimos y acogemos a los otros, a los diferentes,

se puede medir nuestro grado de barbarie o de civilización.

Tzvetan Todorov

Recientemente el Instituto de la Juventud de España (Injuve) estableció que 218 mil jóvenes españoles, entre los 18 y 29 años, emigraron entre 2009 y 2013, en busca de mejores expectativas laborales y profesionales, y empujados por el desempleo y el contexto de crisis económica vividos en este país.

Así mismo, el Padrón de Españoles Residentes en el Exterior (PERE) estableció que a 1 de enero de 2014, había 2.058.048 ciudadanos españoles (autóctonos y nacionalizados), residentes en el exterior, lo que equivale a un 6.6% de aumento respecto a enero de 2013.

Sin embargo, hay que recordar que en ningún caso existen cifras consolidadas sobre este fenómeno y hay posiciones como la del informe «La nueva emigración española”, de la socióloga Amparo González-Ferrer para la Fundación Alternativas, quien alertó acerca de que las cifras oficiales estarían subestimando notablemente esta situación, al basarse exclusivamente en el PERE, y señalando que entre 2008 y 2012 realmente habrían emigrado cerca de 700 mil personas.

Por su parte, la investigadora del Real Instituto Elcano, Carmen González Enríquez, considera que la atención que se le está dando a la emigración en España es desmesurada, pues en su opinión, la mayoría de quienes han emigrado son extranjeros nacionalizados, mientas que los ciudadanos españoles nacidos en España y residentes en el extranjero sólo aumentaron en 40 mil personas entre enero de 2009 y enero de 2013, Para esta investigadora lo interesante es dilucidar por qué con una tasa de paro tan alta la emigración no es mayor, y asegura que el apego familiar, la solidaridad y la carencia en el manejo de idiomas extranjeros estarían detrás de las posibles respuestas.

Desde abril de 2010 la tasa de desempleo española supera el 20% y actualmente es la más alta de la Unión Europea, con un 25,1 en abril de 2014, según Eurostat (a falta de conocer los resultados de Grecia que ha venido ocupando el primer lugar). Y aunque el desempleo juvenil en España se redujo en dos décimas con respecto a marzo de 2014, la cifra sigue estancada en el 53,5% según el organismo europeo, lejos del 22,5% de promedio de desempleo en la UE y más lejos aún del 7.9% de paro juvenil que se registra en Alemania. Así, en el pasado abril había unos 852 mil jóvenes, menores de 25 años, parados en España, del total de 4.572.385 personas desempleadas, registradas en los servicios públicos de empleo.

Otro factor que agrava la situación española es que la protección social ha disminuido considerablemente, de manera que, actualmente, hay cerca de cuatro millones de parados que no reciben ningún tipo de prestación o subsidio, según un informe de la Fundación 1º de Mayo (basado en la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de 2014), lo que sumado a los recortes sociales está llevando a buena parte de los hogares españoles a la pobreza.

Así mismo, la precariedad laboral y la destrucción de empleo se han incrementado con una reforma laboral que, en aras de la “flexibilidad y competitividad”, posibilita despidos más baratos, recorta garantías laborales a los trabajadores y favorece la contratación temporal y parcial, influyendo también en lo que algunos investigadores denominan como el “exilio económico”.

Ante este panorama y dadas las escasas o inexistentes expectativas de mejora en el corto o mediano plazo, miles de españoles, de distintas edades, han decidido hacer las maletas e intentar abrirse paso en otros escenarios, buscando principalmente mejorar su situación profesional y económica, más que por un “impulso aventurero”, de “movilidad exterior” o por el “deseo de intercambio” como en un momento llegaron a afirmar las autoridades españolas.

Con el ánimo de conocer a las personas, más allá de las estadísticas, sus miradas frente al proceso migratorio, sus aprendizajes, pérdidas, ganancias y su percepción de España, desde el exterior, entrevistamos a cinco jóvenes españolas, todas con formación universitaria y cuyas edades oscilan entre los 30 y 40 años; un sector de la población con una alta disposición a emigrar en búsqueda de oportunidades y de la valoración de su formación y capacidades, pues como lo atestiguan los datos del INE, entre 2008 y 2012 un 30% de los migrantes tenían entre 20 y 29 años y un 27.9% lo conformaron personas de entre 30 y 39 años.

La adaptación, el principal aprendizaje

Bárbara Orozco, Socióloga. Dos años viviendo en Inglaterra.
Bárbara Orozco, Socióloga. Dos años viviendo en Inglaterra.

¿Qué piensas del planteamiento de que los jóvenes españoles que están emigrando, o saliendo del país, se van por deseos de aventura o ante la posibilidad de movilidad exterior?

Bárbara Orozco: Creo que es un planteamiento erróneo, los jóvenes, por ejemplo, se van a estudiar inglés en el exterior con la ilusión de regresar a España y conseguir un trabajo que les permita vivir independientemente y holgadamente. La aventura la quieren en vacaciones y en otros países, como ocio o como experiencia vacacional

¿Cómo ha sido tu experiencia al vivir y trabajar en el exterior? ¿Cómo la evalúas tanto en lo personal como en lo laboral?

B. O. Partiendo de que cuando vivía en España tenía un trabajo cualificado y considerando mis condiciones y calidad de vida aquí y las opciones de trabajo que tengo fuera, aunque ahora no estoy en un trabajo cualificado, puedo decir que las motivaciones y mi calidad de vida han aumentado. Estoy contenta en el exterior y puedo plantearme un futuro no sólo inmediato sino a largo plazo, algo que en España no podría hacer porque las condiciones laborales, seas trabajador cualificado o no, cada vez son peores, tu calidad de vida se resiente y las condiciones para conseguir pagar un piso, irte de vacaciones o incluso comer y vestir son cada vez peores.

¿Está entre tus planes la perspectiva de regresar a España en un futuro cercano? ¿Ves posibilidades a corto o mediano plazo?

B. O. El hecho de volver a tu país, estar cerca de tu familia y amigos y con tu identidad es un deseo constante pero no es un planteamiento que me haga a corto plazo y en el futuro tendría que pasar porque tenga la posibilidad de tener una vida cómoda, una vida tranquila en mi país, pero no, ese no es un planteamiento que me haga hoy en día.

¿Cómo ves a tu país desde el exterior? ¿Qué imagen tienes ahora de España?

B. O. La verdad es que no he estado muy pendiente de mi país, pero cuando escucho las noticias, me parece un comic, un chiste mi país, tanto la situación política como la situación social, no me parece que la sociedad española esté en el siglo XXI ahora mismo y es paradójico, porque probablemente esta es la generación de jóvenes más preparada en la historia del país y no va acorde ello con todo lo que está sucediendo políticamente, socialmente y empresarialmente.

¿Qué piensas del planteamiento de que la gente que emigra de España lo hace dando prioridad a solucionar un problema individual, en lugar de permanecer en el país y tratar de mejorar la situación?

B. O. Es un tema preocupante porque la gente tenía unas expectativas altas de futuro y cuando salen al exterior, a mejorar su inglés o a conseguir alguna oportunidad que les permita volver y conseguir sus propósitos, se dan cuenta de que esas expectativas son demasiado altas para lo que España les puede ofrecer ahora y probablemente en el futuro y es frustrante. Cuando esa situación de frustración es asimilada, entonces el planteamiento es volver al país y esperar a que en el futuro se encuentre la vía de escapar a toda esta situación y ser capaces de lograr que su progreso individual sea entendido como parte y visto también como positivo para el progreso social.

¿Qué has aprendido, qué te ha dejado a nivel personal tu experiencia viviendo en el exterior?

B. O. Lo más positivo es saber que la capacidad de adaptación hoy en día es fundamental y que quien consiga adaptarse rápidamente a los cambios podrá ser feliz en este mundo.

¿De lo que has vivido y aprendido en el país donde ahora resides, qué crees que debería implementarse en España para que esta sociedad fuese a mejor?

B. O. La igualdad de oportunidades, que el desarrollo de ideas sea aceptado, que la gente tenga la posibilidad de cambiar de oficio en cualquier momento de su vida, ya sea por las circunstancias o por un deseo individual, en España eso es completamente imposible. Todo esto desarrolla la motivación y la creatividad y fomenta el progreso no sólo individual sino social. Para esto es necesario contar con políticas adecuadas y sobre todo mucha educación para aceptar lo distinto, y conseguir vías empresariales y legales para que la gente pueda desarrollar sus iniciativas sin distinción de género, edades, clases y control social.

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Otras fuentes consultadas:

Movimientos migratorios en España antes y después de 2008

Crisis económica y nuevo panorama migratorio en España

En exilio económico de los jóvenes.

Informe Juventud en España 2012

Encuesta de Condiciones de Vida. Año 2013

RSC, entre la ideología y la sostenibilidad (II)

Jornada "Activismo RSC", convocada por el Instituto Complutense de Estudios Internacionales y moderada por Helena Ancos.
Jornada «Activismo RSC», convocada por el Instituto Complutense de Estudios Internacionales y moderada por Helena Ancos.

Por: Soraya Carvajal B.

En la jornada Activismo RSC, convocada por el ICEI, se hizo hincapié en que la RSC/RSE requiere un cambio de paradigma, contar con unos consumidores y una sociedad ilustrada, pasar del exceso de voluntariedad, que prima actualmente, a la gestión de impactos, al igual que dotarse de una estructura propia de gobernanza, para ganar legitimidad.

En el evento Francisco Cervera, economista y voluntario de Economistas sin Fronteras, aseguró que la RSC/RSE ha sido capturada por la ideología neoliberal y que, en términos generales, sólo se ha vestido la acción empresarial con el traje de la RSC. “Hemos llegado a la RSC del envase, es muy importante cómo presentar el discurso, las ideas, pero sin profundizar demasiado”.

Este profesional dijo además que, para que la situación actual cambie, es necesario democratizar el gobierno corporativo de las empresas; que la sociedad civil se implique en la RSE y que haya cambios de actitud enfocados a resistir, generar una RSC crítica, que cuestione todo y que aporte para construir una sociedad mejor.

Susana Ruiz, Responsable de Justicia Fiscal de Intermón Oxfam, señaló que si bien, las empresas son un factor de desarrollo, este desarrollo no puede ser a cualquier costa, pues debe haber una visión clara de los impactos sociales, en derechos humanos, en aspectos medioambientales y en cuanto a la contribución económica. Para la representante de Oxfam un modelo de sociedad se construye desde el modelo fiscal y “no puede haber responsabilidad social sin responsabilidad fiscal, pues ésta es un elemento fundamental del comportamiento y del compromiso de las empresas con las sociedades de todos los países donde operan”.

Ruiz aseguró además que el interés dominante en las empresas es la maximización de los rendimientos de cara a los accionistas y por ello se dan casos en los que las compañías aprovechan las fisuras de los sistemas internacionales y crean estructuras administrativas “con el único fin de reducir su contribución fiscal en los países donde operan”, de manera que no tributan ni en los países donde tienen su matriz, ni en aquellos donde operan. Ante esta situación, la representante de la ONG señaló que generalmente las empresas argumentan que estas actuaciones son legales “y la discusión entre legalidad, la responsabilidad y la moralidad nos preocupa porque es cierto que no podemos asegurar que todas esas prácticas son ilegales, pero sí hay una zona gris donde difícilmente podemos hablar de responsabilidad de las empresas”.

Para esta representante del sector social generar un cambio cultural en las empresas implica que éstas entiendan que la responsabilidad fiscal forma parte de su integralidad, de su compromiso con la sociedad. “Las empresas tienen que dar información clara y transparente sobre su política fiscal y crear estructuras corporativas más cercanas a la economía real”.

Según Ruiz, entre las dificultades que enfrenta Intermón Oxfam en este propósito están: que el sector empresarial entienda que un modelo de sociedad se construye desde la justicia fiscal, que es necesario pasar de la acción social al compromiso fiscal; superar el difícil acceso a la información de las empresas, debido a sus temores respecto a la utilización que se le dará a la misma; conseguir una mayor presencia e impacto en los medios de comunicación, para denunciar y hacer visibles las prácticas de las empresas y que el sector empresarial reconozca la legitimidad de las organizaciones sociales para estar participando en este diálogo.

Para Yolanda Román, Gerente de Asuntos Públicos de Inforpress, la RSC es una herramienta más de la gestión de los asuntos públicos de las empresas, de la forma como la compañía ejerce su responsabilidad política en el sentido amplio.

Según Román, el trabajo en RSC implica la decisión estratégica de trabajar desde la filosofía del diálogo, en un espacio social que cada vez es más complejo, buscando dónde se juega el interés general, para así conseguir un interés común.

“Es necesario asumir que el diálogo y el trabajo conjunto con distintas organizaciones es inevitable, es necesario contar con perfiles adecuados para negociar, con actores que puedan ejercer la labor de tender puentes, que cuenten con capacidad de interpretación de los diferentes lenguajes y narrativas”, aseguró Román, para quien, en el futuro, las iniciativas que tendrán verdadero impacto serán las que se desarrollen desde alianza audaces, “desde nuevas alianzas, que consigan construir, nunca desde la confrontación”.

¿Cómplices o agentes de cambio?

Por su parte Juan Villamayor, Director de Business with Common Sense, y uno de los impulsores del primer código deontológico de estos profesionales, afirmó que entre las responsabilidades del consultor en RSC/RSE están el trabajar para que las empresas sean permeables a la crítica y que incorporen esa crítica para cambiar su accionar, al igual que contribuir a un cambio de modelo, construyendo un nuevo paradigma que apueste por una forma sostenible y responsable de hacer negocios.

En opinión de Villamayor el consultor es un agente de cambio que, dada la actual crisis de confianza hacia las empresas, los bancos, los sindicatos, los políticos, las altas instituciones del estado, etc., ha visto limitada su capacidad de incidencia.

Este directivo considera que, para poder incidir en las empresas y en su manera de hacer negocios, el consultor debe ofrecer una visión crítica a las compañías, retándolas a pensar de otra manera y enseñándoles a ser empáticas; al igual que conocer sus grupos de interés y tener una conducta ética.

Para Villamayor el papel del consultor es empoderar a la empresa, “no hacer memorias para empresas que no tienen RSC, pues los consultores deben tener un compromiso ético, a fin de contribuir al bien común”.

Este consultor afirmó también, que las empresas tienen impactos y deben ser responsables no sólo de aquellos negativos, sino aumentando los impactos positivos. “El tema de la responsabilidad es muy importante y el consultor debe ser responsable, crítico y actuar como puente entre empresa y sociedad, teniendo en cuenta que el bien común es nuestro fin y que nuestras acciones condicionan cómo se ve la RSC fuera”.

Y es que las posiciones críticas hacia la RSC, por parte de los ciudadanos, también se manifestaron en el evento y en este sentido, Vicente Santiago, profesor universitario, afirmó que “la RSC vende humo, no se ve cómo se manifiesta, especialmente cuando entidades bancarias que son las causantes de la crisis hablan de RSC sin asumir sus culpas, su responsabilidad y sin siquiera hacer autocrítica (…) Se tiene que legislar, aunque España es un país donde se legisla pero luego no se cumple y creo que lo importante, además de legislar, es que se cumpla, se controle y se penalice. Además se requiere un sistema educativo que esté centrado en formar ciudadanos no consumidores”.

RSC, entre la ideología y la sostenibilidad (I)

Foto tomada de Blog RCySost Telefónica S.A.
Segundo encuentro «Activismo RSC», realizado por el ICEI. Foto tomada de Blog RCySost Telefónica S.A.

Por: Soraya Carvajal B.

¿Qué papel juegan el lenguaje, los discursos y la ideología en el ámbito de sostenibilidad?; ¿Los actores de la Responsabilidad Social Corporativa- RSC/RSE actúan de acuerdo a la lógica del sistema que pretenden transformar?; ¿Cómo se está construyendo la RSC/RSE en las grandes empresas?, ¿La RSC está atascada en el gobierno corporativo?, estas fueron algunas de las cuestiones que se abordaron en la segunda edición del evento “Activismo RSC”, realizado recientemente por el ICEI, con el ánimo de abrir espacios de diálogo y aportar en la construcción de una gestión responsable de las organizaciones.

En esta jornada Mercedes Molina Ibáñez, Vicerrectora de la UCM, señaló que los paradigmas neoliberales dominantes han ocasionado situaciones de graves desequilibrios en todo el planeta, pues el mercado está marcando las actuaciones políticas y sociales. Por eso, para esta académica cada vez es más necesario un “buen gobierno nacional e internacional”, en el que los derechos humanos, ambientales y la sociedad en su conjunto sean protagonistas, y donde haya una gestión responsable.

Molina Ibáñez aseguró además, que para integrar estos aspectos y avanzar hacia un nuevo paradigma son fundamentales las políticas públicas, como incentivadoras o impositoras, “pues a veces se necesitan actuaciones que impongan igualdad”.

RSC/RSE en las grandes corporaciones

Antoni Ballabriga, Director de Responsabilidad y Reputación Corporativa del BBVA, afirmó que actualmente el sector financiero está mediado por tres grandes tendencias: pérdida de la dignidad social, más acentuada en los países desarrollados; la creciente regulación del sector y el cuestionamiento de la dignidad de la profesión. Por ello, este directivo considera que los retos más importantes del sector financiero son reconstruir la confianza y la reputación desde dentro.

Para Ballabriga el rol fundamental del área de RSC/RSE, dentro de la empresa, es ser el radar que traduce y prioriza la “inteligencia social” para que los directivos de la organización tomen mejores decisiones, que aporten valor a todos los grupos de interés. Por eso, este ejecutivo considera que el reto de los departamentos de RSC/RSE es conectar con quienes tienen la capacidad de tomar decisiones en las empresas “y para ello es necesario crear una narrativa potente que conecte y haga que los equipos directivos realmente interioricen que la sostenibilidad vale más que la cuenta de resultados”. Sin embargo, Ballabriga reconoció que ha habido falencias para crear esa narrativa y que esta es una tarea colectiva, “porque de lo que se trata en el fondo es de generar un cambio cultural, al máximo nivel”.

Por otra parte, ante el cuestionamiento debido a las malas prácticas en el sector bancario, el alto cargo señaló que no se debería meter a todas las entidades en el mismo saco, aunque reconoció que “en España no se castigan las malas prácticas y eso corrompe el sistema. La justicia es muy lenta y eso mina la moral y explica en parte la desafección de los ciudadanos”.

A su vez Alberto Andreu, Director Global de Asuntos Públicos de Telefónica, señaló que sí hay ideología en la RSC/RSE, “al igual que en todo, en la educación, la medicina, el estado de bienestar, etc.”

“Todas las organizaciones siempre quieren más, más mercados, más ingresos, más clientes menos costes y nuestro rol (de la RSC/RSE) es muchas veces poner las líneas rojas al más, ahí donde se roza el concepto de legitimidad…nuestra labor es de equilibrio”, añadió el directivo, para quien es claro que “la cultura del rendimiento rápido no es sostenible en el largo plazo”.

Por eso, para Andreu el reto de la RSC/RSE es pasar de gestionar principalmente proyectos sociales que, en su opinión, limitan este trabajo a cierto “efecto placebo” para apostar por trabajar en equipo y de manera transversal en las organizaciones, apuntando hacia la “ideología de la sostenibilidad” como objetivo, lo que implica un cambio social, cultural y de pensamiento. “Es mejor hablar de sostenibilidad y pensar cuál es la naturaleza de nuestro trabajo, nuestra función, pensar en qué se hace, para qué se hace y cómo se hace”, afirmó Andreu.

¿Existe la sociedad civil?

Para Ramón Jáuregui, Diputado del PSOE en el Congreso, en los últimos cinco años en España se ha producido una ruptura brutal del proceso de legitimación social de la política y los partidos, pero también de las empresas, especialmente por las imágenes que el mundo empresarial está dando como respuesta a la crisis, con abanicos salariales disparatados, utilización exagerada y abusiva de las leyes laborales para producir reducciones de plantilla, recortes, depauperaciones y devaluaciones del mundo laboral. “Todo eso está ahí y el camino que habíamos recorrido en la RSE ha sufrido una caída importante y la sociedad está haciendo razonables críticas al mundo de la empresa”.

Según este político, otro de los factores que afecta la construcción de la RSE es la confusión conceptual existente, pues la RSE está centrada en la acción social de la empresa y hay un abuso del marketing social de las compañías, lo que dista de la práctica real de la responsabilidad social.

Para Jáuregui otro escollo que enfrenta la RSE es que en España no hay una sociedad exigente, que premie y castigue. “La gente cree que aquí hay una sociedad civil fantástica y no la hay, una sociedad civil articulada, integradora, con capacidad de liderazgo, con entidad, sinceramente no la hay (…) cuando fallan los partidos y cuando las instituciones están sufriendo un desgaste enorme, una sociedad civil potente, impulsa, orienta, establece criterios, pero en España no la hay”.

El diputado afirmó además que actualmente se ha protocolizado el trabajo en RSC/RSE, pues las compañías han rutinizando sus esfuerzos y acaban subcontratando la elaboración de las memorias a una consultora, lo que de hecho evidencia la poca importancia que le dan a la RSC/RSE. Para Jáuregui otro de los fallos es que la RSE no ha permeado a la empresa, no es horizontal, ni responde a todos los planes de las compañías, por eso, considera necesario que la ley obligue a las empresas a cumplir en materia de RSE y especialmente en materia de derechos humanos. “Hay que hacer converger que la empresa necesita ser rentable y responsable”.

Para Jáuregui otra falencia clave es que, a diferencia del neoliberalismo, la RSE/RSC no se ha impuesto como una idea fuerza, no tiene notoriedad ideológica, soporte intelectual, ni es una idea que manejen los líderes. “¿La RSE tiene futuro?, sí; ¿tiene sinergias con los nuevos paradigmas?, sí; ¿queremos que las empresas sean agentes fuertes en el cambio social?, sí, pero en RSE está todo por hacer”, aseguró el diputado.

A su vez, Carles Campuzano, Diputado de CiU, señaló que en España hay un déficit de sociedad civil, de espacios de discusión y que además existe una desconexión entre la sociedad civil organizada con el resto de la sociedad, dado que no comparten intereses.

“Entre la universidad, que genera pensamiento, y la acción política gubernamental, legislativa o de control parlamentario, no hay espacios de intersección, no hay organismos que ayuden a generar pensamiento o que permitan tener espacios de discusión incluso entre posiciones ideológicas distintas y es ahí donde se prueba la calidad del sistema democrático (…) Además, la mayoría de los debates que se suceden en los medios de comunicación sobre los asuntos colectivos, tan sólo ayudan a generar ruido, no ayudan a generar pensamiento”.

Campuzano afirmó además que quienes, como él, han participado en el movimiento de la RSC deben hacer autocrítica porque “no hemos vinculado, incorporado la RSC a la visión de la gobernanza de las empresas”.

Este diputado aseguró además que cualquier aproximación seria acerca de la RSC debe asumir el debate acerca de la cuestión de los impuestos, pues la cuestión fiscal debería plantearse con toda la fuerza. En ese sentido, dio la voz de alerta al señalar que en algunas mesas de trabajo de la OCDE se ha discutido la doble ‘no’ imposición a las empresas, de manera que no tributen ni donde tienen la sede social ni donde ejerzan su actividad económica, desde la idea de que superar la crisis económica no puede pasar por subir los impuestos a las clases medias y a las empresas, porque eso termina acabando el sistema.

Otros escollos

Pedro Ortún, DG de Empresa e Industria de la Comisión Europea, aseguró que para fortalecer el debate en torno a la RSC es necesario implicar mucho más a los líderes políticos, sindicales, empresariales, de ongs, presidentes, consejeros, entre otros, para que asuman un compromiso público respecto a la RSC

Ortún señaló además que se necesita sensibilizar a los consumidores, inversores, administraciones públicas, empresas (como empleadores), ciudadanos, para que sean los principales motores de la RSC/RSE desde abajo, desde la base e incorporen en sus procesos de decisión interna todos los criterios de responsabilidad social.

Este directivo también hizo un llamado para que los medios de comunicación se impliquen más con la RSC pues, en su opinión, actualmente los temas de la RSC sólo son tomados con seriedad por parte de pequeños medios especializados y ninguno de los grandes medios de comunicación se ha implicado. “Si los medios de comunicación fueran mucho más responsables, podrían generar espacios de discusión y contribuir más a este debate”, dijo Ortún.

Para José Carlos González, Responsable Federal de RS, Inversión Responsable y Sostenibilidad en Comfia-CCOO, en gran parte de la RSE actual hay una fuerte ideología ultra liberal, una ideología que tiene que ver con las causas de la crisis. “Existe una RSE del ‘Tea Party’ que piensa que los sindicatos son una cosa anticuada y que habría que terminar con ellos, que cree que la política está de más y las grandes corporaciones podrían sustituir al Estado y que promociona la acción social mientras dinamita las políticas de bienestar”, afirmó el líder sindical.

Según González el sector empresarial español no quiere aceptar los nuevos conceptos de la RSE, definidos por las directrices de la UE. “Se está frenando la compra pública responsable, no se está implantando lo que se consensua a nivel político, hay demasiados obstáculos y uno fundamental es la falta de indicadores para orientar a las empresas (…) Los indicadores hablan de concreción, por eso es necesario contar con indicadores de retribución, de equidad, fiscalidad, que demuestren la apuesta fiscal de las empresas, indicadores de cumplimiento legal, sobre cadenas productivas, etc.”

Para este representante sindical en España se requieren una política fuerte en materia de RSE, contar con leyes fuertes y responsables que ayuden a trabajar en RSE, mejorar la representatividad de los grupos de interés y que haya diálogo entre empresas y sindicatos, porque en su opinión, en este momento no lo hay.

Visiones de México

Manifestación de maestrosMuseo de la Memoria y la Tolerancia.Visitando el museoCotidianidadPaseador de perrosNoticias
ReflejosDanzas folclóricasDanzas folclóricasVendedoresTarde de sábadoTarde de sábado
Familia al solTacosVisita teatralizadaMañana de domingoDespués de misaHora de la comida
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Un país es un universo y si es un país como México, con más de 118 millones de habitantes, cerca de 2 millones de kilómetros cuadrados de extensión y una historia que se remonta a más de 30 mil años, es sencillamente inabarcable. Este enorme y diverso territorio aúna las más variopintas tradiciones, gastronomía, costumbres, arte, paisajes, y a millones de mujeres, hombres, ancianos y niños que día a día se levantan con la determinación de aportar en la construcción de su mundo. Estos son algunos de sus rostros.

Emigración española a América, historias y lecciones para el futuro

Estudio coordinado por: Pilar Pérez-Fuentes, José Antonio Pérez Pérez y María Angeles Salle Alonso.
Estudio coordinado por: Pilar Pérez-Fuentes, José Antonio Pérez Pérez y María Angeles Salle Alonso.

“Porque el ayer esconde muchas respuestas a nuestras preguntas de hoy”

 En momentos en que la emigración de ciudadanos españoles en busca de oportunidades y empleo se torna en asunto cotidiano pues, debido a la crisis económica y a las altas tasas de desempleo, cada vez es más frecuente que se tenga un familiar, amigo o conocido “buscándose la vida” en el exterior, cobra vigencia el estudio “Memorias de la Emigración Española a América” (Fundación Directa, 2009), que hace una completa radiografía del proceso migratorio hacia distintos países de América en el siglo XX y recoge la experiencia de más de cien hombres y mujeres emigrantes, aportando además lecciones para el futuro.

Este estudio se planteó como una forma de acercarse a la experiencia vivida por aquellos que se vieron obligados a dejar sus lugares de origen ante la falta de oportunidades económicas o por causas políticas, buscando desarrollar sus proyectos de vida en la otra orilla del Atlántico y que, aunque fueron protagonistas de la historia de España, muchas veces han sido dejados de lado por la historia oficial.

La investigación también apunta a combatir la intolerancia, xenofobia y exclusión hacia muchos de los inmigrantes llegados a España en los últimos 20 años, aportando herramientas a favor de la integración. Por eso, en el volumen “La Emigración Española en América: historias y lecciones para el futuro”,  a modo de espejo, se aborda el papel clave que las redes de parentesco, tejidas entre los dos continentes, jugaron tanto en la integración social y laboral de los inmigrantes españoles que se asentaron en América, como en los cuidados a los miembros de la familia que permanecieron en el país, analizando además el continuo envío de remesas.

"La España de hoy no sería imaginable sin esa larga cadena de éxito y sufrimiento que dejaron tras de sí millones de compatriotas, al emprender nuevas rutas en busca de un porvenir mejor, mientras huían del hambre, la falta de oportunidades o la injusticia", advierte este estudio.
«La España de hoy no sería imaginable sin esa larga cadena de éxito y sufrimiento que dejaron tras de sí millones de compatriotas, al emprender nuevas rutas en busca de un porvenir mejor, mientras huían del hambre, la falta de oportunidades o la injusticia», advierte este estudio.

“Memorias de la Emigración Española a América” va más allá de las estadísticas y explora el aspecto cualitativo del proceso migratorio de españoles que se instalaron en Argentina, Costa Rica, Cuba, Chile, México, Panamá, Uruguay y Venezuela, explorando las causas de su emigración, sus preocupaciones personales y familiares, su entorno económico, político y social, el impacto que provocaron en ellos los nuevos países, las cadenas migratorias, la situación en que quedaron las familias en sus lugares de origen, la continuidad y ruptura de las relaciones entre los dos mundos, la construcción de nuevas identidades, entre otros aspectos.

Y aunque hoy España no es ese país agrario, atrasado y con unos mercados de trabajo industriales muy concentrados, que expulsó a miles de personas a finales del siglo XIX;  ni el país de la posguerra, marcado por el hambre, la represión y la falta de oportunidades, que también echó fuera de sus lindes a otros tantos miles de hombres, mujeres y niños, la crisis económica, el desempleo y la falta de oportunidades  actuales han hecho que de nuevo éste sea un país de emigrantes, con más formación y recursos, sí, pero con similares sentimientos de desarraigo, incertidumbre, expectativa, aspiraciones y esperanzas al enfrentarse a nuevos escenarios donde ahora ellos son “los otros”.

Y al cabo de muchos años

estaban de vuelta en su tierra de origen,

y  nunca habían olvidado nada.

Ni al irse, ni al estar, ni al volver:

Nunca habían olvidado nada.

Y ahora tenían dos memorias

Y tenían dos patrias”

Eduardo Galeano

Liderazgo femenino: ¿La revolución silenciosa? (Parte II)

Por: Soraya Carvajal B.

Nuria Chinchilla, Directora del Centro Internacional Trabajo y Familia en IESE Business School;  María Gómez del Pozuelo, CEO y Co-Fundadora de Womenalia;  Nuria Vilanova, Presidenta y fundadora de Inforpress y Krista Walochik, Presidenta de Norman Broadbent en España e Iberoamérica, presentaron sus planteamientos respecto al Liderazgo Femenino en España.

De izq a der: Nuria Vilanova, Krista Walochik, C. Rodríguez Braun, María Gómez del Pozuelo y Nuria Chinchilla.
De izq a der: Nuria Vilanova, Krista Walochik, C. Rodríguez Braun, María Gómez del Pozuelo, Nuria Chinchilla y Eva Tormo.

Tecnología y liderazgo femenino

Krista Walochik: Si me voy al estilo de dirección y gestión que tenemos  en España en este momento, en grandes corporaciones, en empresas medianas, etc., el liderazgo sigue siendo principalmente masculino. Hoy hay mucha tecnología disponible, pero la tecnología y la mente son como el paracaídas, si no se abre no sirve de nada, y la tecnología no sirve de nada porque aunque nos abre una cantidad de oportunidades de flexibilidad horaria, todavía no la estamos admitiendo en la empresa española porque gestionamos por la presencia y por tener a las personas a nuestro lado.

Nuria Chinchilla: La cultura de la empresa debería tener valores de flexibilidad. Es verdad que la tecnología nos ha ayudado mucho, pero los mandos intermedios o los  grandes jefes no quieren usarla porque se han acostumbrado a ser “alcohólicos” del trabajo, están a gusto no por el trabajo en sí, sino por lo que éste les da, el trabajo les da todo,  la fama, el aplauso, los amigos, el aprendizaje, el desarrollo, el reto, entonces si allí son los reyes del mambo y en sus casas no lo son, entonces actúan como se dice en el chiste: se van a casa cuando los niños ya están bañados o cuando  hay que sacar al perro.

No estamos cambiando la cultura empresarial porque no estamos midiendo cómo lo hacen los mandos intermedios, sino que decimos ¿qué tal en cuanto a políticas? y la Ley puede decir una cosa pero la realidad es totalmente distinta, porque son nuestros jefes quienes dominan nuestro día a día y nuestros horarios, así que muy bien por la tecnología, pero por favor usémosla.

 María Gómez del Pozuelo: Creo que la tecnología está ayudando a muchísimas mujeres que están solas, pues pueden compartir con otras mujeres a través de la red, nos estamos juntando y nos estamos ayudando para combatir este tipo de actuaciones que tendrán que desaparecer. Además, en países subdesarrollados donde está empezando a haber puntos de tecnología,  ésta está ayudando mucho a la mujer a desarrollarse gracias al conocimiento que está adquiriendo, pues en muchos casos antes hubiera sido imposible acceder a cursos a los que ahora pueden vincularse de forma grupal, con un ordenador, desde sus aldeas.

Nuria Vilanova: La tecnología es absolutamente liberadora y dentro de ésta el internet nos está marcando mucho el camino de cómo conseguir que nuestras empresas tengan futuro. Para mí la red es como la calle, la que nos permite saber qué es lo que está pasando. Pero la red es lo que va a condicionar junto con esos estilos más típicos de liderazgo femenino -que se encuentran en muchísimos hombres que hoy están en primeros niveles directivos, pues hay características que no son solo nuestras-.

Pero la otra gran evolución tiene que ver con que en la red no trabajamos por jerarquía, sino que nos relacionamos, navegamos por temas e interés, por cosas que nos apasionan y creo que las empresas van a tener que organizarse de acuerdo a esos criterios. Además,  en la red en vez de esconder, de proteger mí sitio o mi conocimiento para ser imprescindible, lo comparto. Y ese va a ser para mí otro cambio en las empresas, porque en éstas la gente está muy acostumbrada históricamente a intentar guardarse cosas para ser imprescindible, porque ‘si mi segundo me puede sustituir igual me echan o ya no me suben tanto el sueldo’. Las empresas podrían ir mucho más rápido, podrían conseguir muchos éxitos e innovaciones si en vez de intentar ser imprescindibles todos estuviéramos dispuestos a compartir y ayudar a crecer a los que nos rodean. Esto no pasa en las empresas pero sí en la red y yo creo que en cuanto vaya calando en las compañías, cuando éstas consigan integrar esos modelos de liderazgo irán como una moto.

NCH: Ayudar a los demás, incluir a los demás, integrar a los demás es muy femenino porque es muy maternal y en el ADN femenino está precisamente la maternidad y el ayudar a otros a crecer, nutrirlos y ayudar a que sean mejores. Pero lo que también está detrás es la noción de economía de la escasez o economía de la abundancia y eso es un problema porque muchos hombres aún quieren liderazgos basados en el poder; sin embargo, cuando hablamos de influencia ésta se multiplica, sigue adelante y en la economía de la abundancia, cuanto más compartes más llega y más felices y más ricos somos todos. La economía de la escasez no es sostenible en el tiempo.

Proyección individual en las grandes sociedades

MGP: Yo creo en la transparencia de la red, en la red al final se valora a las personas por el conocimiento pero también por los valores que tienen, en la red se sabe si el líder es una persona transparente, con valores, generosa con su equipo, porque creo que la red es un pequeño pueblo, donde se sabe quién está diciendo la verdad y se pilla al mentiroso, al que hace trampa, al que no está haciendo bien su trabajo o al que no quiere compartir.

KW: A las mujeres en general nos educan para hacer las cosas muy bien en todas las áreas y sobre todo para no llamar mucho la atención sobre nosotras mismas, así que llevamos muy metido en nosotras el hacer las cosas muy bien, por eso no me sorprende que haya mujeres con una trayectoria brillantes desempeño. ¿Dónde está la asignatura pendiente? Podemos llamarle “techo de cristal”, “suelo pegajoso” o cualquier otra denominación, el trabajar bien nos da independencia económica y gracias a eso muchas mujeres podemos tomar decisiones, pero hay dos cosas importantes para las que no nos educan, una de ellas es nuestra propia reputación, que es básicamente es lo que dicen de nosotras cuando no estamos, y esa reputación nos da el poder de la visibilidad, las mujeres no levantamos la mano, no nos hacemos visibles.

Y el tercera aspecto quería poner sobre la mesa como un reto para las mujeres es la exposición, el estar expuestos a  riesgos, a hacer cosas diferentes, a asumir aquello que estaba roto, a arrancar una compañía, a asumir ese proyecto que nos pone delante de la alta dirección, los consejeros, los inversores. Si el trabajo nos da el poder de elegir con independencia económica y la reputación nos da la visibilidad, asumir el riesgo y la exposición nos da el poder de la influencia y nos permite que las cosas ocurran.

NCH: La comunidad pequeña en la que todos vivimos es la familia, pienso que hay que recuperar a la familia y que la mujer tiene que tener sus tiempos para estar en el hogar. El gran problema que tenemos ahora las mujeres profesionales es que también nosotras podemos estar metidas en la ola del “alcoholismo” al trabajo, dejando atrás cosas que son más relevantes, por eso es importante enseñar a mujeres y hombres a que tengan unas agendas con preferencias muy claras, pero como no se metan dentro de esas prioridades a la familia va a seguir pasando lo que está sucediendo ahora,  ya tenemos demasiados “ni-nis” y los “ni-nis” son hijos de familias que no han sabido dedicar tiempo, ni energía a esta labor, son hijos de padres que llegan a casa tarde y sin energía para educar hijos, muchos son padres de hijos horizontales, se van cuando están durmiendo y vuelven cuando están durmiendo, construir familia significa tiempo, energía, ganas y convivir.

La familia es la comunidad mínima que tenemos que cuidar y hablando de preferencias es importante dar espacios de decisión para cada una y cada uno, que las empresas sean flexibles porque la flexibilidad lleva a más productividad y eso está súper estudiado y la gente tiene que ir decidiendo a medida que pase la vida y las realidades, la gente debe pensar en hacer trayectorias profesionales, personales y familiares; vayamos haciendo trayectoria al andar.

Hay un estudio de la profesora Catherine Hakim, de London School of Economics, que indica que un tercio de las mujeres quieren sólo trabajar fuera de casa, un tercio quieren trabajar sólo en casa, aunque no cobren, y un tercio quieren conciliar casa y familia. Y lo digo porque la gente necesita libertad y que no pase como en España o Alemania donde siempre hay estereotipos, aquí la gente que se quiere quedar en casa cuidando niños es una “Maruja”, allí la gente que se quiere ir a trabajar en época de cuidar niños es  una “Rabenmutter”, es decir, una “madre cuervo” que abandona a sus hijos. Basta ya de estereotipos.

NV: Internet nos da mucho juego para trasladar ejemplos a nuestros equipos cuando gestionamos a distancia, no podríamos transmitir los valores, la información a nuestros equipos si no fuera por la tecnología.

Papel del Estado y la política en cuanto al liderazgo femenino

NCH: El Estado debería estar sólo para facilitar el bien común poniendo un contexto y unas normas para que los demás decidamos y cuanto más amplio sea el contexto mejor porque la libertad de elección es lo que importa. Pero la perspectiva del Estado es de votantes,  de individuos solos, no de familia y así nos va.

Yo vengo de Cataluña donde hay 0.9 hijos por mujer en edad fértil, en España es de 1.3 hijos. Estamos en un invierno demográfico espectacular todos sabemos lo que eso significa para pensiones y para muchas otras cosas, ¿por qué pasa esto?, porque llevamos décadas sin cuidar de la familia y así no hay sostenibilidad, no se alcanza la tasa de reposición.  El Estado tampoco está ayudando a que haya complementariedad entre el hombre y la mujer, a que haya comprensión, sino a que haya lucha porque empezamos con las leyes de igualdad, y la igualdad de oportunidades está muy bien, pero la igualdad basada en que somos iguales en todo – en lugar de construir sobre las diferencias- no funciona.

Luego viene una parte de ley que aclara que la mujer madre tendrá todos los derechos, pero ¿en qué hombros cargan esos derechos? En los de la empresa, entonces el empresario y el directivo comienzan a decir, ¿mujer en edad fértil? No, gracias. Esto es lo que pasa cuando un Estado hace leyes pero luego no quiere hacer los reglamentos y entonces éstas se vuelven un boomerang contra la mujer o contra la familia

Las cuotas  van a los indicadores ¿y cuál es la causa del problema? ¿Por qué no llegan las mujeres a los consejos directivos?  No hay mujeres en los comités directivos, sólo hay un 3% de empresas en España que tengan un tercio de mujeres en el Comités directivos y eso que decimos que es “para cambiar las cosas”, pero las mujeres no llegan a estas esferas porque todo está hecho a la medida de los hombres, pero para hombres del siglo pasado. La rigidez todavía se lleva en las empresas porque todo está montado para hombres que salían a trabajar fuera mientras las mujeres se quedaban en casa, el sistema no está montado para que sea flexible y más productivo para todos. Y las cuotas no ayudan porque es querer cambiar desde arriba el sistema y el Consejo no hace impacto en la empresa, lo que hace impacto es la flexibilidad del día a día para que lleguen a comités directivos.

NV: Yo sí creo en el tema de cuotas pero creo que lo que nos divide es el nombre. En España las cuotas no significan una multa, no le pasa nada a las empresas que no ponen mujeres en sus consejos, la cuota es sólo un indicativo que dice “deberías tener  y si no las tienes deberías explicar el por qué”, ¿y si en vez de cuotas les llamamos indicadores?, porque es importante que haya indicadores de la presencia de mujeres en los consejos y en la empresas, igual se acababa la discusión, y los indicadores o cuotas son buenos porque cuando tú te fijas en algo, el hecho de que sea observado modifica su comportamiento. Es bueno que midamos cómo va la evolución en este sentido y cuál es el esfuerzo, imponer multas sería horrible, pero es verdad que hasta ahora no ha habido en ningún aspecto cuotas con multa.

KW: Parte del problema es el para qué de la incorporación de las mujeres en los Consejos, en los órganos de toma de decisión. No me gustan las cuotas pero lo que está claro es que aceleran el proceso, aunque también dividen, con lo cual, yo animaría mejor a pensar no en cuotas sí o cuotas no, sino el para qué. Tenemos empresas  que no cumplen con las reglas de buen gobierno de gestión, no solamente en el tema de la mujer, sino en el tema del fracaso económico, de los escándalos que tenemos en la prensa, inversores que se encuentran con problemas enormes, por qué no nos centramos, en el caso de los negocios, en por qué la diversidad  es buena, por qué no nos centramos en la flexibilidad dentro de la educación de nuestros ejecutivos y las carreras de ejecutivos y ejecutivas, el para qué nos va a juntar, porque son empresas más rentables, más longevas, más creativas, más innovadoras, más líderes, yo animaría a dejar de lado el tema de las cuotas e irnos al de buen gobierno que nos va a dar negocio sostenible en medio de la crisis que tenemos.

MGP: El mundo es una pequeña cuota, España no tendría ningún representante como comisario europeo si no hubieran establecido unas cuotas en Europa. Cuanto tuve la suerte de cenar con Vivian Reding, quien explica el tema de las cuotas con un discurso maravilloso, se ve que si seguimos así hasta el 2054 esto no cambiará. Un estudio publicado esta mañana por  el Instituto Europeo de la Igualdad demuestra que España ha retrocedido 10 puesto en este aspecto y ahora estamos en el puesto 26 en materia de iguadad…Hoy tenemos un banquillo de mujeres extraordinarias con carreras, master, una población enorme de mujeres preparadas pero falta dar un último paso hacia la igualdad.

NCH: Hablamos todo el rato de cuotas en el Ibex, pero lo que pide Vivian Reding es que haya sanción y yo, que he estado en su consejo asesor, he sido la única persona que le ha dicho vas por mal camino, porque esto es un boomerang y los estados le han dicho que no. ¿Para qué sirve esto? Para medir sí, porque es bueno que sepamos por qué queremos mujeres en la dirección, para que en los procesos de selección, en las ternas haya por lo menos una mujer, así tu ves  si te gusta o no, pero si ni siquiera está ahí, ¿cómo vas a saber que te gusta?…Entonces, forzar un poco el proceso y que luego con toda libertad digan sí o no a la mujer está bien, pero eso es muy diferente a decir 40% por cuota a todas las empresas rumanas, españolas o polacas; es que no tiene nada qué ver la forma como hemos ido evolucionando en diferentes etapas. Por ejemplo, Francia tiene cuotas ahora y todo el mundo dice qué bien, pero Francia ha pasado por un proceso en el cual unos cuantos CEOs de empresas gordas de allí han decidido apoyar a 2 ó 3 mujeres y hacerlas visibles delante de otros CEOs, para que estos otros fueran sus mentores, con lo cual, después 3 años de hacer esto, tener una culturay considerar que valía la pena, al final han decidido poner sus cuotas, sigo pensando que se equivocan, pero por lo menos hay un poco más de cultura de aquí no tenemos.

Liderazgo femenino ¿La revolución silenciosa? (Parte I)

Por: Soraya Carvajal B.

Entender las claves del liderazgo femenino, sus avances, logros y lo que aún falta para que las mujeres alcancen una destacada proyección al interior de las organizaciones y en el ámbito público,  fue el objetivo del foro “A Debate”, realizado recientemente por la Fundación Canal.

En este evento, Nuria Chinchilla, Directora del Centro Internacional Trabajo y Familia en IESE Business School;  María Gómez del Pozuelo, CEO y Co-Fundadora de Womenalia;  Nuria Vilanova, Presidenta y fundadora de Inforpress y Krista Walochik, Presidenta de Norman Broadbent en España e Iberoamérica, presentaron sus puntos de vista.

Estos fueron sus principales planteamientos:

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De izquierda a derecha: Nuria Chinchilla, Krista Walochik, Nuria Vilanova, C. Rodríguez Braun y María Gómez del Pozuelo.

¿El liderazgo femenino es una realidad?

Nuria Vilanova: El Liderazgo femenino es una revolución, antes no pasaba, es nuevo y una de las ventajas que tenemos las mujeres es que no tenemos unos modelos de liderazgo que repetir, así que podemos inventarnos nuestros propios modelos.

Krista Walochik: El liderazgo femenino es claramente una revolución que está cambiando el mundo, parece que los próximos 500 años van a ser de la mujer. Y aunque sí hemos tenido unos modelos, tal vez no los recordamos, porque desde María Curie o Sally Ride, la primera astronauta norteamericana que dio la vuelta al mundo, ha habido una revolución,  silenciosa sí, porque lo estamos haciendo sin guerras y sin batallas.

Nuria Chinchilla: Yo creo que estamos en una  “evolución” y estamos llegando a ella de un modo bastante tranquilo, en el sentido de que hace unas cuantas décadas que la mujer ha salido a trabajar en el mercado laboral y hemos empezado a abrir el ojo femenino, porque durante muchos años ha sido totalmente el ojo masculino el que ha llegado a un tipo de liderazgo, para bien o para mal…ahora las mujeres hemos abierto los dos ojos.

¿Evolución silenciosa?, en cuanto al liderazgo femenino sí,  tenemos un estilo distinto siendo féminas y aunque es verdad  que en las familias las mujeres hemos sido líderes siempre, en la política o en la empresa no lo éramos, hasta hace pocos años.

María Gómez del Pozuelo: Es una revolución y evolución y de silenciosa nada. En las redes sociales, en internet, en la prensa y los medios cada vez estamos viendo más a las mujeres, sobre todo a aquellas que están empezando a ser líderes, estamos haciendo este proceso con un estilo, de una manera  diferente, porque las mujeres somos diferentes, pero sobre todo lo estamos intentando hacer con el hombre a nuestro lado, porque es muy importante que esté a nuestro lado nuestro hermano, padre, compañero de trabajo, compañero en la vida, etc., creo que es donde se marca una diferencia  de estilo, porque las mujeres intentamos hacer posible un liderazgo en comunidad, que se algo grupal, social, para incorporar nuestro talento en nuestra economía.

¿En qué medida condiciona el hecho de ser mujer a la hora de alcanzar la proyección pública deseada?, ¿es una limitación que viene dada? ¿O se trata de una autolimitación?

NCH: Históricamente se ha relacionado al líder más con el militar, el jefe, con un estilo jerárquico,  pero cada vez se ve más que de lo que se trata es del liderazgo relacional. ¿Cuáles son los verdaderos líderes? Los que hacen crecer la economía y la comunidad de gente que trabaja con ellos. El buen líder es el que es capaz de construir relaciones  positivas, duraderas y que al final hacen crecer a los demás, no sólo es aquel al que siguen, sino aquel al que pueden emular y también el líder, desde su humildad, es capaz de buscar lo positivo que puede emular de  otros. Por eso decimos que el siglo XXI será femenino o no será, porque esta es una visión más de la mujer que del hombre.

NV: Yo voy a utilizar el concepto de ‘micro-poder’, los nuevos líderes no tienen que ser “Superman” o “Superwoman”, sino  los que nos saquen de dentro esos “Superman” o “Superwoman”  que todos llevamos dentro.  Hay una frase que me cuesta creer, pero en algunas empresas se decía “no te pago para que pienses sino para que trabajes” y aunque algo ha quedado de ello, hoy las empresas necesitan desesperadamente cambios para adaptarse, porque las que no cambien mueren;  necesitan  las ideas de todas y cada una de las personas que las integran, ese es el concepto de ‘micro-poder’. Hoy el poder es enorme pero está tremendamente dividido y el nuevo estilo de liderazgo es el que agita, el que hace emerger, el que hace que todos piensen para aportar lo mejor dentro de la compañía y este estilo de liderazgo está muy entroncado con el estilo genético de la mujer.

MGP: Ahora hay una tendencia, en el mundo del emprendimiento, de las start ups, respecto a cómo se están creando las nuevas compañías. Al final son empresas celulares, integradas por personas con alma que son expertas, mucho más expertas en cada materia, que su líder, y su líder es quien se dedica a interconectar esas células para que sea todo un espacio muy abierto y colaborativo,  donde cada uno pone su máxima experticia y es responsable de sus pequeñas células. Esto es muy importante porque al final les das capacidades a las personas para desarrollarse profesionalmente exponencialmente y el líder organiza las células. Creo que esto es una revolución que va en paralelo con la integración de la mujer en el mundo de la dirección.

KW: Hay un estudio, que no es nuevo, pero que define lo que para mí es el liderazgo de hoy,   hay que aclarar que se parte de unos condicionantes como tener cierta inteligencia, ganas de abrazar el cambio, dones de comunicación y sobre todo ganas de liderar. Pero el estudio que entrevistó a 82 personas excepcionales a nivel mundial, plantea que hay cinco palancas que tenían todas estas personas en común: Había algo en sus vidas que les daba sentido, se levantaban por las mañanas entusiasmadas con algún tipo de cambio que querían hacer, construían de adentro hacia afuera; se enganchaban con el mundo, salían al mundo para vivir; eran excelentes comunicadores y dentro de la comunicación tenían la capacidad de establecer redes y traer a sus organizaciones recursos de fuera ; sabían gestionar muy bien su energía y sabían cómo reponerla; y finalmente, tenían la capacidad de ver el mundo no sin problemas, porque las cosas ocurren, sino que ante un problema veían una posibilidad de acción, tenían un encuadre positivo incluso cuando las cosas iban mal. ¿El resultado de todo esto? mayor resiliencia, impacto y resultados y eso realmente es el liderazgo de hoy para mí, el que empieza de adentro hacia afuera. Hay que anotar que todas las 82 personas excepcionales entrevistadas eran mujeres.

La asignación de roles

NCH: Es verdad que hay una serie de roles asignados en los que hay que trabajar, porque las mujeres hemos sido gerentes de nuestro hogar desde hace siglos, pero sería bueno que al final fuese una bicefalia en la que no solo la mujer salga a trabajar fuera, sino que también el hombre entre a cumplir su parte de construcción de hogar y ahí es donde a veces los roles asignados no ayudan.

KW: Yo creo que todo empieza desde la educación, desde los valores que hemos vivido en casa y con los modelos que hemos visto y hemos podido validar, pero en estos momentos, en el postfeminismo, cuando no estamos buscando tantas conquistas sino poder tomar decisiones, creo que las mujeres queremos tenerlo todo, queremos ser esposa, amante, madre, hija, consejero, consejero delegado, vecina, artista, cantante o lo que quiera y la gran diferencia es que ninguno de esos roles, hoy por hoy, nos está vetado. Empezamos a tener modelos diferentes de mujer, que pueden elegir, y para mí eso es el feminismo, que cada una pueda elegir si quiere estar en casa con los niños,  trabajando, si quiere estar en Zimbabue cuidando niños, etc., pero la ventaja es que ahora queremos y podemos tenerlo todo.

MGP: Ahora no necesitamos llegar a ser una “superwoman”  porque si no hacemos bien todas las parcelas que anota Krista no pasa nada, en una época podemos hacer muy buenas cosas y en otras épocas otras, pero es muy importante quitarnos esa sensación de que tenemos que llegar a todo.

NV: En mi empresa somos mayoritariamente mujeres y tenemos un programa de discriminación positiva a favor de los hombres, porque creemos en la diversidad y ya conseguimos un 30% de hombres en nuestro equipo. Los roles existen, pero una de las cosas que ayuda a cambiarlos es el ver nuevos modelos, la educación y la necesidad de sobrevivir, yo tengo una teoría y creo que por puro problema de reproducción los hombres van a estar diferentes dentro de unos años, el gusto de qué tipo de hombres o mujeres han ido gustando a lo largo de la humanidad ha ido cambiando y en este momento uno de los temas que va a hacer que los hombres sean atractivos es que sean abiertos en cuanto a los roles y estoy segura de que nos enamoraremos de aquellos hombres que entiendan que la vida es de arrimar todos el hombro para conseguir los objetivos conjuntos y los que no, pues a lo mejor tendrán problemas para que su código genético continúe.