Mujeres en las TIC, esenciales para el desarrollo y la diversidad

Luis Fernández Sanz
Luis Fernández Sanz

Por: Soraya Carvajal B.

Luis Fernández Sanz, Doctor en Informática, profesor e investigador de la Universidad de Alcalá de Henares, especializado en Calidad e Ingeniería del Software, al igual que en los factores humanos de las profesiones IT. Es vicepresidente de ATI  , fue vicepresidente de CEPIS   (2011-2013) y ha estado vinculado a la promoción del punto de contacto nacional de ECWT, iniciativa líder en Europa para garantizar la dimensión de género en la Agenda Digital, buscando vías y medios para la integración de una masa crítica de mujeres en el acceso, diseño, investigación, innovación, producción y el uso de las TIC en el período 2011-2020.

¿Existe una cultura masculinizada de las carreras tecnológicas y de ingenierías (en aulas, entorno social, medios de comunicación, etc.) que puede incidir desanimando a las chicas de escoger carreras tecnológicas o de ingenierías?

 L.F.S: Según mi experiencia y en el caso referido al estudio que realizamos, las alumnas de mi universidad que eligieron la carrera de Informática manifestaron no encontrar una cultura masculinizada en las aulas. Sin embargo, en el ámbito exterior, en la sociedad en general se atribuye que la persona que estudia y que trabaja en informática coincide con una idea masculina.

Aunque en la universidad, en las carreras tecnológicas hay más chicos que chicas, al igual que más hombres entre el profesorado, las estudiantes manifestaron que no era una presión que las desanimara. Pero en la adolescencia cuando las chicas deciden el tipo de carrera a elegir siguen una especie de patrones marcados por la imagen general, por lo que considera la sociedad, así que cuando más “hard” es la carrera, cuanto más aspectos exclusivamente técnicos aborda, hay menos estudiantes mujeres; por ejemplo en ingeniería de computadores, donde hay mucha electrónica, hay una cantidad de chicas más reducida.

Pero en la ingeniería informática u otras disciplinas no tan estrictamente súper técnicas, como el grado en sistemas de información, donde un 30 o 40% de los componentes de la carrera están relacionados con administración de empresas y el área comercial, la cantidad de chicas es superior, triplica a la del grado en ingeniería de computadores. Sí, es cierto que si las carreras son demasiado técnicas o tecnológicas y no tienen un componente social, las chicas prefieren no cursarlas.

¿Qué se puede hacer desde el ámbito familiar para despertar el interés de niñas y adolescentes por las profesiones tecnológicas y de ingeniería?

L.F.S: La Unión Europea hace una campaña cada 2 años para la promoción de las habilidades digitales que apunta a la etapa de las vocaciones, en la educación primaria y secundaria, y también trata de dar más información para que los padres sepan en qué consiste o qué puede ser un profesional de las tecnologías y que no tengan una imagen extraña, que no coincide con la realidad acerca de los mismos. La UE, el Consejo Europeo de Sociedades Profesionales Informáticas- CEPIS, la Asociación de Técnicos de Informática- ATI y las universidades están estimulando a las jóvenes a participar en distintas iniciativas. En este sentido, hay un premio europeo llamado Digital Girls que está abierto hasta octubre para que participe cualquier chica de los países europeos según la edad. Estas actividades tratan de generar interés, al igual que combatir imágenes distorsionadas acerca de estas profesiones.

¿La dificultad en la conciliación de la vida familiar y laboral incide en la baja participación de las mujeres en las profesiones tecnológicas y de ingenierías?

 L.F.S: Actualmente es difícil encontrar una profesión donde no se esté pidiendo más trabajo y horas extras a los trabajadores. Ahora mismo la mayoría de las compañías piden más de lo que deberían hacer los profesionales, pero también conocemos lo que ocurre en el ámbito de la medicina, por ejemplo, cuyas facultades están llenas de mujeres y donde los turnos, en ocasiones demoledores, son parte del aprendizaje y en este caso eso no echa atrás a las chicas, porque hay una vocación, un interés, ellas saben que hay dificultades pero las van a asumir y van a cursar la carrera. Hay un estudio europeo que dijo que a las mujeres esto no les preocupa, pero sí valoran la flexibilidad de horarios, por lo tanto si cuentan con ello se apañan.

El gran problema de la informática y las tecnologías es que las empresas no han trabajado bien y cuando llega el momento de finalización de los proyectos se trabaja con urgencia, al final. Paradójicamente, la informática es uno de los sectores donde es más fácil tener una gran cantidad de teletrabajo y lo que debe interesar es la dirección por objetivos, que los profesionales cumplan los objetivos, así las mujeres podrán organizarse y tener tiempo para los diferentes aspectos de sus vidas.

¿Por qué es importante que más mujeres opten o se vinculen a las carreras tecnológicas y de ingeniería?

 L.F.S: Porque la demanda de profesionales de Tecnologías de la Información e ingenierías crece y va a seguir creciendo, y si el 50% de la población dice que estas áreas no le interesan, va a ser un freno económico y social para los países. Además, en estas carreras hay unas posibilidades de empleabilidad mucho mayores que en otras y si las mujeres, por estereotipos, no están participando, van a perderse ese yacimiento de empleo.

Además, se ha comprobado que, a efectos de proporcionar mejores soluciones a los clientes, es importante que haya mayores puntos de vista, la diversidad es necesaria porque así se pueden ofrecer respuestas más amplias e incluyentes. Adicionalmente, tiene que haber una cierta variedad, una masa crítica y todo tipo de recursos humanos. Los entornos multidisciplinares e internacionales darán mejores resultados.

¿Faltan referentes femeninos en las carreras tecnológicas y de ingenierías?

 L.F.S: En los primeros años de la informática hubo muchas mujeres trabajando, el lenguaje Cobol, por ejemplo, es una contribución de una mujer, Grace Hopper, almirante de la Armada de los Estados Unidos.

Los referentes, son importantes, en efecto, pueden tener su influencia y ha habido iniciativas en este sentido, pero también se ha presentado como referentes a empresarias que no tienen formación ni trayectoria técnica y que no son las personas adecuadas para resolver este tema. A las personas que tenemos que poner como ejemplo son a las ingenieras, licenciadas en ámbitos técnicos que están tomando decisiones y realizando labores de control a niveles muy elevados, dirigiendo diseños. También hay que señalar que ha habido intrusismo en la organización de modelos y hoy podemos encontrar a directoras generales de empresas tecnológicas que nunca tuvieron una formación en estas ramas.

A nivel europeo CEPIS ha presentado una lista de mujeres con perfiles técnicos que han tenido éxito en distintos ámbitos y desde ATI y con la ayuda de Cionet, empresa que están creando una red de networking de CIOs y directores TIC se está dando a conocer a destacadas mujeres del sector técnico y tecnológico, creemos que esto es mucho más efectivo y es donde los medios deberían incidir.

¿Y respecto a las políticas orientadas a romper la brecha de género en los sectores de las ingenierías y las TIC?

L.F.S: Lamentablemente en España no ha habido demasiada concienciación sobre la necesidad de tomar acciones efectivas en este aspecto, incluso desde las administraciones públicas, pues los análisis son muy cerrados, no se ha tratado de crear sinergias o un ambiente colaborativo con las asociaciones. Es muy probable que en pocos años, en nuestra sociedad, el 90% de los empleos requieran habilidades digitales y además hay una tendencia creciente a una desconexión entre oferta y demanda de personal cualificado, y estamos hablamos de cientos de miles de puestos de trabajo, que no serán fáciles de resolver con inmigración tecnológica, por ejemplo. Por eso creo que hay que tomárselo más en serio por parte de todos y obviamente desde los ámbitos administrativos y no considerar la baja inserción de las mujeres en las profesiones TIC solamente desde el ámbito de género, porque esto tiene que ver con los ámbitos productivo, social y económico del país. Se necesita colaboración y trabajo conjunto en forma seria y decidida.

¿Por qué la escasa vinculación de mujeres en carreras STEM?

Imagen tomada de http://www.cbc.ca
Fuente: Shutterstock/Sergey Nivens

Por: Soraya Carvajal B.

¿Puede mencionar a alguna de las mujeres que han jugado un papel decisivo en las ingenierías, las tecnologías de la información o la computación, participando en la creación de los fundamentos de la conmutación, las tecnologías inalámbricas, las conexiones a internet o algunos de los lenguajes de programación, entre otros?

Hay numerosos ejemplos de profesionales de ciencias de la computación, ingeniería electrónica, informática, de telecomunicaciones, telemática, etc., que han y están haciendo aportes decisivos en las disciplinas científico tecnológicas, aunque en la mayoría de los casos son poco conocidas, más allá de sus entornos de trabajo o comunidades científicas.

Entre la amplia lista cabe mencionar a Ada Lovelace, considerada la creadora del primer programa de ordenador; las seis programadoras del proyecto ENIAC (ordenador electrónico digital con fines generales a gran escala) creado para resolver los problemas de balística del ejército de Estados Unidos y que estuvo muy relacionado con el proyecto Colossus, que se utilizó para descifrar el código alemán durante la Segunda Guerra Mundial; Grace Murray Hopper, pionera en el mundo de la informática e inventora del lenguaje COBOL; Radia Perlman, creadora del protocolo Spanning Tree (SPA), que permite a los aparatos de interconexión activar o desactivar automáticamente los enlaces de conexión y gracias al cual se pudo desarrollar Internet o Deborah Estrin, pionera en el desarrollo de sistemas móviles e inalámbricos para recoger y analizar datos en tiempo real sobre el mundo físico y la gente, por sólo mencionar algunas.

En el ámbito español algunas de las ingenieras destacadas son Nuria Oliver Ramírez, Ingeniera de Telecomunicaciones, con doctorado en el MIT, ha trabajado en diferentes empresas a nivel mundial y recibió el Premio Nacional de Ingenieros de Telecomunicaciones en 1994; María Teresa González Aguado, primera Doctora en Ingeniería de Minas en España y profesora universitaria, ha investigado sobre cemento, minas y cartografía geológica; Amparo Moraleda Martínez, ingeniera industrial con una destacada trayectoria en IBM donde ocupó el cargo de adjunta de la presidencia mundial de la compañía; posteriormente presidenta de IBM Iberia, directiva de Iberdrola y de SSIE Iluminación Eficiente; Teresa Riera, doctora en Informática, quien ha investigado en lógica no clásica, razonamiento aproximado y sus aplicaciones a la inteligencia artificial y Magda Salarich, ingeniera industrial, que ha desempeñado importantes cargos en Citroën y ha recibido distintos premios por sus logros, entre ellos el premio Women Together de la Unesco.

Actualmente es claro que las ciencias, las ingenierías y la tecnología son áreas claves para el desarrollo económico y social, la innovación y la competitividad de cualquier país. Sin embargo año tras año en todo el mundo decrecen las vocaciones científico tecnológicas entre los jóvenes, situación especialmente visible en el caso de las mujeres, donde cada vez son menos las que deciden realizar una carrera en el área STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés).

El informe de My College Options encontró que para el año 2012-2013 las estudiantes estadounidenses expresaron menor interés por las carreras de las disciplinas STEM, un 14,5%, en comparación con el 39,6% de los varones, aunque paradójicamente las chicas presentaron un interés considerable en las asignaturas de ciencias, siendo biología, la segunda disciplina más popular tema para estudiar, al atraer al 24,7% de las niñas, en comparación con sólo el 6,3% de los estudiantes hombres. El informe registró además que la biología marina y las matemáticas también despertaron mayor interés entre las chicas que en los chicos.

Situación similar sucede en España donde en la última década ha disminuido notablemente el ingreso de estudiantes en las carreras TIC, pues como señala el estudio La falta de ingenieros TIC; situación actual y perspectivas, de Everys, en 2010 se matricularon un 44% menos de estudiantes en carreras universitarias TIC y un 35% menos en los ciclos de grado superior de informática que en 2001. Y se calcula que en el año 2019 habrá un 40% menos de nuevos titulados en carreras y ciclos formativos de grado superior de tecnologías de la Información en el país.

Paralelo a esto, la brecha de género entre los estudiantes y profesionales de ingenierías y tecnologías sigue aumentando, aunque, por otra parte, crezca el número de mujeres consumidoras de gadgets o usuarias de dispositivos tecnológicos.

Así, según el avance estadístico Datos Básicos del Sistema Universitario Español, del Ministerio de Educación, aunque en el curso 2012-2013 el 54,3% de los estudiantes universitarios en España fueron mujeres, el 73,9% de los alumnos en las ramas de ingeniería y arquitectura fueron hombres y sólo el 26.1% mujeres, evidenciando además una caída pues, en el curso 2005-2006 en España las mujeres matriculadas en ciencias tecnológicas representaba el 27,6%. Cabe mencionar que esta tendencia se invierte en Educación Infantil o en las carreras de Ciencias de la Salud donde las mujeres fueron el 70,1% de los estudiantes.

En esta misma línea, el estudio Factores influyentes en la elección de estudios científicos, tecnológicos y matemáticos, señala que en los últimos años la disminución en las matriculaciones de las carreras TIC en Cataluña ha alcanzado el 46% y la caída en el número de estudiantes de nuevo ingreso en el bachillerato en Ciencias y Tecnología se situó en un 19% para el período 2001-02 a 2009-10, mientras que a nivel nacional este porcentaje alcanzó el 12%.

Así mismo, el documento del MEN para el curso 2012-2013 afirma que “seguramente como efecto ligado a la crisis, se ha reducido considerablemente la demanda de titulaciones del ámbito de ingeniería, industria y construcción y se ha producido un incremento importante en la demanda de enseñanzas de salud y servicios sociales (…) Por último, una vez más, cabe destacar la pérdida de vocaciones (demanda) en el ámbito de ciencias, así como una ligera reducción en la oferta y en la matrícula. Las titulaciones de esta rama están en caída a pesar de tener muy buenos resultados en el ámbito de la investigación, de los sexenios de los profesores y de la inserción laboral en el medio plazo”.

Por otra parte, el capítulo de educación del Anuario Estadístico de España 2014, del INE indica que para el curso 2011-2012 en todas las ramas del conocimiento, en las universidades españolas (públicas y privadas), se matricularon más mujeres que hombres, a excepción del área de ingenierías y arquitectura, donde de los 332.247 estudiantes matriculados, 245.010 fueron hombres y 87.237 mujeres. También, en el curso mencionado egresaron más mujeres que hombres en todas las áreas, a excepción de las Ingenierías y Arquitectura, donde de los 46.734 estudiantes egresados, 33.785 fueron hombres y 12.949 fueron mujeres.

Razones de la desmotivación

Entre los diferentes factores que inciden para que las adolescentes ni siquiera se planteen la posibilidad de cursar estudios científico tecnológicos y que esas carreras en su mayoría estén copadas por hombres, están las ideas preconcebidas acerca de estas disciplinas, que tienen poco que ver con la realidad; los estereotipos que señalan que las tecnologías son sólo aptas para hombres y están encasilladas como profesiones exigentes, difíciles, con altos volúmenes de trabajo y horarios agotadores.

Pero también intervienen los prejuicios y roles de género que dicta la sociedad desde la infancia y que, por ejemplo, insisten en asignar juguetes diferenciados por sexo, reservando así los kits de herramientas o mecánica, vehículos de construcción, legos o circuitos de coches, a los chicos, reforzando a la vez sus capacidades de iniciativa, acción, decisión o asertividad y reservando las muñecas, princesas, bebés, accesorios de cuidados, set de vestidos o de maquillaje a las chicas, transmitiéndoles así que ellas son aptas para los cuidados, la comprensión y la entrega, para comprobarlo basta con ver las webs de tiendas de juguetes infantiles.

Otra variable que incide en esta situación es la falta de políticas educativas que promuevan la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, de manera que desde los primeros cursos escolares se promueva la elección de carrera en función de los intereses y no del sexo, dejando de reforzar entre las chicas la femineidad y los valores asociados de protección, cuidado, o atención a los dependientes y al hogar, y la masculinidad entre los chicos, asociada a la producción, la toma de decisiones y la acción.

Las imágenes y estereotipos predominantes y difundidos por los medios de comunicación, donde las mujeres científicas o ingenieras prácticamente están ausentes, siendo excepción las protagonistas del sector de la salud y donde generalmente las profesiones científicas y tecnológicas son desempeñadas por hombres brillantes pero extraños y/o con pocas habilidades sociales (geeks, frikis, solitarios), también juegan un papel en el momento de la elección profesional.

Otra de las razones a tener en cuenta es que aún existen pocos referentes o modelos femeninos de científicas, ingenierías o tecnólogas ampliamente conocidas y por eso, cuando se trata de mencionar a alguna, la mayoría aún señala a María Curie.

Pero además, en España la nueva Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa- LOMCE, establece que la tecnología deja de ser obligatoria a partir de tercero de la ESO, delegando los conocimientos y habilidades en este sector a la formación profesional y no al bachillerato, decisión duramente cuestionada por el profesorado de esta rama.